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domingo, 28 de octubre de 2007

Desde la Ciudad de México (2)

Con otro cristal.

Si bien la óptica de la nota anterior (la número 1) creo que da un panorama un poco lúgubre del futuro, ahora veré ese futuro bajo la óptica de un pasado muy distinto a nuestro presente.

Nuestro presente es mucho mejor que el presente de nuestros padres, nuestros abuelos y tatarabuelos. Y si, es un afirmación categórica. ¿Lo pone en duda? Yo no tengo duda y diré porqué.

Veamos por tema y comencemos por el de Salud. En esa materia las posibilidades de supervivencia hace 100 años no eran mejores que ahora ni por mucho.

Una enorme cantidad de mujeres morían durante el embarazo o en el momento del parto, muchísimos bebés no se lograban y la mayoría de las familias, en particular las mamás, cuando hacían un recuento de sus hijos, decían algo como..... "tengo 12 hijos, 5 muertos y 7 vivos", y es que era muy común perder hijos durante su niñez, por cualquier enfermedad, pues no había cura para casi nada. No había vacunas, no había médicos suficientes y los que había tenían conocimientos muy limitados y atrasados. No se había descubierto aún la pernicilina, las infecciones más simples mataban a los niños pequeños y a sus madres, los padres morían antes de los 40 años y nadie tenía servicios médicos. No había Seguro Social ni ISSSTE ni nada que se le pareciera.

Si usted enfermaba del estómago por comer alimentos en mal estado, lo más probable es que muriera por ello, pues para comenzar no solo no había antibióticos como la penicilina o la sulfas avanzadas que ahora existen, sino que tampoco había un médico que fuera a atenderlo, pues solo podían visitar médicos aquellos que tenían la suficiente riqueza para consultarlos y lograr así ser tratados, aunque fuera, con la medicina atrasada de la época.

Los remedios caseros estaban a la orden del día y había uno para cada cosa, clavo para el dolor de muelas, té de manzanilla o de borraja para el dolor de estómago, violeta de genciana para cortaditas, agua oxigenada, alcohol y mertiotale para prevenir infecciones, y cosas por el estilo.

Esos tratamientos pasaban de boca en boca y de generación en generación y muchos venían desde tiempos prehispánicos o coloniales y no pocos eran sumamente efectivos. Con hierbas curaban cálculos y por lo menos intentaban curar cualquier cosa con infusiones.

Claro que muchos morían durante el tratamiento y las esperanzas de llegar a viejo eran pocas y si lo duda, consulte por ahí las edades promedio que alcanzaban nuestros abuelos, bisabuelos y tatarabuelos.

Creo que en materia de salud, con todo y las graves deficiencias del IMSS, ISSSTE y demás servicios de salud gubernamentales, las posibilidades actuales de curarse de cualquier enfermedad o padecimiento son muchísimo mejores que hace 50, 100 o más años.

Y si tiene usted acceso a Hospitales y médicos privados pues entonces sus posibilidades de vivir más y mejor serán magníficas, pues tendrá acceso a medicina y vacunas que para el grueso de la población no existen. Por ejemplo, la vacuna para prevenir el cancer cervicouterino, que toda la seria puede costarle arriba de $10,000.00 y que no creo que pueda obtener gratuitamente en el IMSS o ISSSTE así tan fácil.

Como en la nota anterior, vuelvo a recomendar a quienes tengan la posibilidad, o quizá no solo la posibilidad sino también la consciencia, que contraten una póliza de Gastos Médicos Mayores pues sin duda eso les dará una mucho mejor perspectiva y posibilidad de vida más allá de los promedios.

Mi padre es un ejemplo de ello, el fue empleado de Banamex durante toda su vida y desde que ingresó a trabajar ahí a la edad de 18 años tuvo el beneficio del Servicio Médico Bancario y disfrutó siempe de él, tanto como su esposa e hijos, que lo tuvieron en tanto contaron con el derecho a gozarlo.

Mi padre comenzó a sufrir diabetes desde 1974 y a consecuencia de ello, durante su vida, tuvo que hacerse constantemente estudios, tomar medicamentos, hospitalizarse, operarse hasta del corazón, una angioplastía, etc. y en los dos últimos años de su vida, estuvo constantemente en hospitales y en terapia intensiva y con enorme cantidad de estudios, medicamentos y consultas, pero cada que salía del hospital lo hacía en perfecto estado de salud, sonriente y caminando, y listo para la siguiente.

En broma le decía que ya le debían dar calendario en el hospital por ser un cliente frecuente. Y es curioso, pero no importaba cual fuera el motivo de internamiento, siempre estábamos seguros en casa de que saldría bien y así sucedió siempre hasta el 2 de diciembre del año pasado en que aunque tuvimos esa esperanza, ya no fue posible que sus riñones siguieran soportando y falleció, después de 20 años de vivir jubilado.

Estoy seguro que pudo vivir tantos años, aún con diabetes y otros padecimientos que requirieron operaciones y tratamientos que significaban que se tomara toda una farmacia diaria de medicamentos (algunas pastillas valían cada una hasta mil pesos y las tomaba diario), gracias al magnifico Servicio Médico Bancario que tenía.

La pregunta es: ¿Podría haber vivido tantos años y siempre salir adelante de sus crisis si en vez de acudir en cada urgencia a hospitales privados hubiése tenido que acudir a la clínica del IMSS más cercana?...Usted dirá,....

Yo por eso le vuelvo a a consejar, si no la tiene y puede, contrate una póliza de Gastos Médicos Mayores, pues quizá con su primera operación se pague sola y si no lo cree, cheque el costo de 15 días de terapia intensiva en un buen hospital. Quizá esos 15 días equivalgan al costo de un auto nuevo equipado y si no quiere deshacerse del suyo, o si no quiere hipotecar su casa o ahogarse en deudas con su tarjeta o darle una severa bajada a sus ahorros, es mejor que quien pague sea su aseguradora y no usted. ¿O no lo cree así?

En una próxima entrega hablaré de porqué nuestro presente es mejor que nuestro pasado en otra materia, por ejemplo, la seguridad.

Hasta la próxima..............


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