Seguramente usted tiene una idea de lo que cuesta enfermarse en México. Quizá esté mal dicho. No es correcta la expresión para lo que quiero decirle. Es mejor decir, “lo que cuesta aliviarse” en México, pues al final, puede ser que usted decida continuar enfermo y dejar que la naturaleza se encargue de que se alivie o no.
Si a usted le ataca el virus de la gripe, tiene tres opciones:
1.- Dejar que la naturaleza haga su trabajo y esperar a aliviarse solo, con lo cual usted decide viajar en el túnel del tiempo y ubicarse algunas décadas atrás, quizá a principio del siglo XX, y ponerse en el lugar de todos los habitantes del planeta en aquella época y esperar a que de alguna manera sus defensas sean lo suficientemente fuertes y que su cuerpo aguante hasta que el virus ceda ante ellas. Quizá pueda tomar algunos remedios caseros, thé de manzanilla con miel, limón con miel, etc. o bien, consumir algunos medicamentos de libre venta para tratar de mitigar los síntomas, aunque esto ya lo pondría en la época presente y quizá se sienta mejor y se alivie con unos cuantos pesos.
2.- Ir al IMSS a consulta (si es que cuenta con ese beneficio y está cotizando) y seguramente lo hará si a sus malestares se adicionó dolor de garganta, fiebre y malestar general y entonces, después de algunas horas de espera, seguramente le recetarán paracetamol, algún antibiótico, y ranitidina (quizá la necesite o no, pero por alguna causa u otra, siempre se la proporcionarán) y si la infección no es muy grave, también se aliviará en unos días.
3.- Ir a consulta con un médico particular que pueda pagar (depende a qué médico vea y en donde, puede pagar desde $25.00 en un consultorio de Farmacias Similares, hasta quizá un rango de $400.00, $500.00, $900.00, $1000.00 o $1,500.00 con un médico que tenga consultorio en un hospital privado, tipo Ángeles o Médica Sur.
En este caso, si consultó a un médico de $25.00 entonces le recetará más o menos lo mismo que en el IMSS y podrá adquirir el medicamento genérico o similar ahí mismo, pues esos consultorios están anexos a las farmacias de genéricos o similares.
Si vió a un médico más caro, entonces le recetarán lo último en medicamentos para los síntomas de la gripe, lo último en antibióticos y seguramente usted se sentirá mucho mejor al día siguiente y podrá ir a trabajar normalmente, quizá un poco más abrigado y un poco cansado por los efectos de la fiebre del día anterior.
Hasta ahí el panorama no es tan malo, pero el problema comienza cuando no se trata de un simple catarro, sino digamos, por poner tan solo un ejemplo, de un accidente en la calle, por algún choque o algún atropellamiento, o bien, porque después de algunos estudios particulares o privados) se le diagnostico cáncer.
Si puede acudir al IMSS porque tiene derecho de hacerlo y es emergencia (por ejemplo en el caso del accidente), lo atenderán en la clínica que le corresponda, solo que el panorama que lo rodeará será algo deprimente y quizá no lo ayude mucho, como tampoco lo ayudará el tiempo que tardará en ser atendido y el lugar donde será tratado y no deberá sorprenderle estar un día entero en una camilla ubicada en algún pasillo. Probablemente deba su familia de salir a la calle a conseguir dinero para surtir algún medicamento que muy probablemente esté agotado en el hospital o que simple y sencillamente no esté en el cuadro básico y bueno, de alguna manera u otra, si es posible por su estado de salud y la gravedad del accidente sufrido, usted saldrá adelante y si necesita aparatos de ortopedia o algo así, pues deberá conseguirlos de una manera u otra, pues es difícil que los obtenga ahí, por lo menos no con la premura con los que usted los necesita. Como sea, la ventaja de que exista un lugar donde lo atiendan y que eso le de la oportunidad de seguir adelante con su vida, de una manera u otra, es inapreciable.
Si no tiene derecho al IMSS y no tiene derecho ni al ISSSTE ni a algún otro servicio médico, le queda la alternativa de los servicios de salud del Estado donde habite, o bien los Hospitales Generales de la Ciudad de México.
En el caso de un padecimiento como Cáncer, puede ser que en el IMSS le den cita de especialidad para dentro de varios meses o que le digan que para lo que resta del año ya no tienen citas disponibles, ya sea para consulta, para estudios o para lo que sea. Si fue a Cancerología, puede ser que le ocurra lo mismo y no importa que llegue con dolores terribles en el seno a una consulta, igual le dirán que debe esperarse a su cita.
Si tiene dinero y puede acudir a un hospital de alguna cadena de esas que actualmente tienen los mejores hospitales de la Ciudad de México y del país, entonces será inmediatamente atendido, se le dará la terapia y los medicamentos más modernos y seguramente saldrá adelante y continuará con su vida como si nada.
Si tuvo que estar en terapia intensiva una semana o dos además de una o dos semanas más internado en una habitación del hospital, entonces, si no contaba con suficiente dinero, o con una póliza de Gastos Médicos Mayores con la suma asegurada suficiente, quizá haya tenido que vender su carro, hipotecar su casa y pedir prestado por todos lados para poder pagar la cuenta del hospital, del médico tratante, de los medicamentos y de la rehabilitación subsecuente.
Aquí hay que tener cuidado de haber contratado una buena póliza de Gastos Médicos Mayores y es que en muchas ocasiones no se cuenta con la protección debida y entonces resulta que su suma asegurada es de digamos, $250,000.00, $500,000.00, $1,000,000.00, $3,000,000.00 o quizá $10,000,000.00
Mucha gente se siente segura porque tiene una póliza de Gastos Médicos Mayores con suma asegurada limitada y en muchos casos no la pagan ellos sino sus empresas y cuando las pagan ellos, en el afán de ahorrarse unos cuantos pesos, optan por una suma asegurada limitada, en lugar de adquirir una cobertura con una suma asegurada ilimitada, y no se dan cuenta de que la diferencia en primas no es realmente tan grande como podría pensarse.
Así las cosas, cuando ocurre un evento como los que mencioné, puede ser que se agote la suma asegurada en una semana o en un mes y el problema es que para continuar adelante con la misma calidad de servicio médico, ya lo tendrá que hacer bajo su propia cuenta y riesgo, pues se agotó la suma asegurada con tan solo dos semanas en terapia intensiva.
Entonces deberá bajar de categoría de atención y una de dos, o vende todo lo que tenga, casa, autos, etc, y se endeuda hasta el cuello, o bien, se va al IMSS, ISSSTE, o a donde pueda y bueno, ya le platiqué antes del panorama de atención ahí.
Y pensar que si ya tenía una póliza de Gastos Médicos Mayores, con tan solo unos cuantos pesos más y haciendo un pequeño esfuerzo pudo haber tenido atención ilimitada en los mejores hospitales del país, sin mayor costo que la prima anual.
Seguramente sabe que después del deducible y el coaseguro, todo lo paga la aseguradora hasta el límite de la suma asegurada, y si esa suma no tenía límite, entonces usted no tiene nada mas de que preocuparse, más que de seguir el tratamiento, pensar positivamente y aliviarse.
Pero si no compró una suma asegurada ilimitada, entonces deberá adicionar otras preocupaciones a su tratamiento.
En el último de los casos, lo peor sería que pudiendo, no tuviera una póliza de Gastos Médicos Mayores. ¿Acaso no es mejor venderle el riesgo a una aseguradora en lugar de tener que enfrentarlo uno mismo con el patrimonio familiar?
Cada cabeza es un mundo y nadie experimenta en cabeza ajena, decían mis abuelitas.
viernes, 2 de noviembre de 2007
El Costo de Enfermarse en México
Publicado por
Francisco Aguilar
en
14:04
1 comentarios
Etiquetas: AbaSeguros, Allianz, Créditos Automotrices, desempleo, deudas, Gastos Médicos Mayores, Inbursa, Inflación, Monterrey NewYork Life, Quálitas, Seguros de Autos, Seguros de Daños, Seguros de Vida
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